Cuando compremos un loro, tenemos que exigir varios documentos además de la anilla cerrada, como explicábamos en el anterior artículo. Son:
- Una factura legal en la que estén detallados los datos del ave, el número de anilla (que ha de coincidir con el número que figura en la anilla cerrada), la fecha de nacimiento y los datos del criador. En el caso de que el criador sea aficionado (no sea una tienda), un documento de cesión, en el que consten los datos de comprador y vendedor.
- En el caso de aves recogidas en el Convenio CITES, también hemos de tener el número CITES correspondiente, que demuestre que nuestros loros no provienen del tráfico ilegal de especies.
Hay otros documentos que, si bien no son obligatorios, si son recomendables, como pueden ser el sexaje por ADN o un análisis que demuestre que el ave que estamos comprando está sano y descartar enfermedades que pueden ser mortales. Últimamente, además, es cada vez más habitual ponerle un chip al loro, lo cual reforzaría la identificación de nuestra mascota en caso de pérdida o robo.
Es preferible pagar un poco más y disfrutar de nuestro ave con total tranquilidad.












































