Loros raros I: El kakapo

Con frecuencia vemos en las tiendas yacos, amazonas, guacamayos, cotorras, cacatúas y todo tipo de pequeños psitácidos, pero hay una gran cantidad de loros a los que el aficionado medio jamás tiene opción a acceder, ya sea porque están en peligro de extinción, por lo elevado de su precio o porque, directamente, no se comercializan. Vamos a hablar de algunos de ellos, y para eso empezaré con el kakapo, del que ya hablé en otro post. Decía entonces que era conocido por ser el único loro que no podía volar.
Proviene de Nueva Zelanda, país caracterizado por la rareza de sus especies animales. Además de no poder volar, tiene como peculiaridad que es la psitácida más pesada, llegando a alcanzar pesos de entre 2 y 3, 5 kg. Son capaces, también, de doblar su peso cuando disponen de alimento para disponer de energías en tiempo de escasez.
Otra particularidad es que es un ave nocturna, y normalmente silenciosa.
Hace muchos años los kakapos vivían relativamente bien, ya que los únicos depredadores que tenían eran las aves rapaces, de las cuales conseguían esconderse con facilidad por los colores de su plumaje; verde, negro y amarillo. Actualmente están en peligro de extinción debido a la introducción en las islas donde viven de animales como ratas y gatos, de los que no pueden escapar.
Debido al peligro inminente de desaparición, se están siguiendo programas de repoblación, capturando a los pocos que quedan e introduciéndolos en pequeñas islas donde no hay depredadores. Además se les ha reforzado la alimentación y se les ha identificado individualmente, a fin de hacerles un seguimiento que les permita sobrevivir y reproducirse. En la actualidad hay aproximadamente unos 90 ejemplares.
Por si no fueran pocas las características extrañas de este loro, hay que añadir su peculiar forma de reproducirse. Pueden tardar hasta 10 años en hacerlo, pero cuando lo hacen, todos los ejemplares entran en celo a la vez, protagonizando una curiosa escena donde los machos realizan un sonido estruendoso con unos sacos hinchables que tienen en el pecho a modo de competición. Las hembras contemplan la lucha y eligen con qué macho aparearse. Una vez que se apareen, cada uno seguirá su camino de forma independiente, por lo que será la hembra en solitario quien se ocupe de los polluelos.
Los kakapos son herbívoros y tienen un pico adaptado para triturar el alimento de forma más precisa que otras especies, por lo que tienen una molleja muy pequeña.
En fin, que son loros realmente extraordinarios. Dejo un video en el que aparecen dos pollos de esta especie. Como anécdota, este año los kakapos se han reproducido.

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